jueves, 15 de diciembre de 2011

Encarnando la Enseñanza II


 Estar o dejarse caer en el no saber no quiere decir que nos volvamos tontos y que olvidemos todo el saber que hemos acumulado hasta este momento, creo que es una sensación que se tiene a nivel inconsciente, que si me dejo caer en el no saber, me voy a olvidar de atarme los zapatos, de manejar un coche, de hacer cualquier cosa que estaba haciendo hasta ahora, pero no es así: cuando haga falta esto surgirá y entonces lo haré. Yo no pretendo ni es mi intención en absoluto decir cómo tenéis que trabajar, para mí no hay un trabajo mejor que otro trabajo, para mí hay diferentes niveles de trabajo. Cuando digo que es importante, como dije la primera vez que nos reunimos aquí, que nos permitamos estar en el no saber, no pretendo deciros qué es lo que tenéis que hacer, pretendo deciros qué es lo que estáis haciendo.

La verdadera sanación o la sanación profunda sólo puede surgir de una escucha profunda. A veces, cuando estamos aquí en este sitio reunidos durante todos estos días, que a un nivel se crea un ambiente un poco más calmado, estamos todos más asentados, y es probable que surjan síntomas o aquellos que se llaman síntomas o molestias. Puede que al pararnos surja algo, si ese algo no es escuchado y es acallado, que es lo que solemos hacer, acallarlo, aparece una molestia e intentamos hacer algo con ella, entonces no estamos escuchando. Intentemos despertarnos, darnos cuenta, pillarnos a nosotros mismos en dos situaciones durante estos días:
una es pedirle a alguien que me haga algo, otra ofrecerle a alguien hacerle algo. Eso es lo que hacemos casi siempre, hacer, y no nos damos cuenta de que perdemos una oportunidad de no hacer. Y si acallamos esa molestia, ese síntoma, la forma no ha sido escuchada y entonces volverá a surgir, cuando tenga oportunidad volverá a surgir. ¿Por qué tenemos la costumbre a veces de ofrecer ayuda sin que nadie nos la pida? ¿No será que no podemos estar con nuestro sufrimiento, y decimos, esta persona está sufriendo? ¿Cómo sé que está sufriendo esa persona? ¿Dónde lo siento? Soy yo el que no puede estar con el sufrimiento de la otra persona, entonces creyéndome hacerle un favor, intento acallar su sufrimiento y entonces le digo que ya no lo siente. Y hacia el nivel al que vamos verdaderamente no le estamos ayudando porque estamos proyectando nuestro sufrimiento en él, y en vez de trabajar aquí con lo que es mío, trabajo con el espejo que tengo delante. Y cuando lo acallo a la menor oportunidad volverá a surgir, y en la medida en que acallo eso a veces va profundizando el síntoma.

Simplemente recibamos lo que aparece, lo que sentimos, demos la oportunidad de escucharlo plenamente. El síntoma no desaparecerá por completo hasta que no haya sido escuchado lo que viene a decirnos, y sólo única y exclusivamente le puede ser revelado a uno mismo. Nadie puede entendernos, la parte humada de cada uno, la particularidad de cada uno es incomprensible, nadie puede entender lo que esta sucediéndole a otro, como mucho puedo entender la historia que yo le he colocado a otro, que siempre será mi historia. Intentemos pillarnos cuando vamos a hacer algo para acallarnos o para acallar al otro.

Simplemente observar, observar cómo la marea de la vida mueve, crea formas, observemos esto, simplemente observarlo sin agarrarnos a nada, sin intentar hacer nada, que sea meramente escucharlo y recibir. No podemos tirarnos a medias del precipicio. No pasa nada, está bien no tirarse del precipicio, no hay ningún problema. Vuelve a surgir la palabra coherencia, pero intento saber dónde me encuentro, intento saber dónde estoy. El que tiene miedo de tirarse al precipicio es nuestra historia, nuestro ego, porque nos asegura que nos desapareceremos, pero no, podemos encontrarnos volando.

amor
carles

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¿DISPUESTO A CUESTIONARLO TODO?

Como suelo decir a los asistentes a los cursos o charlas, no pretendo que me creáis pretendo que esteis dispuestos a estar con la inseguridad de no creerse nada que no hayas experimentado, encarnado que es como lo llamo.
Has de vivirlo para que sea real. nada de lo que digo sustituye a la experiencia directa. Hay que estar dispuesto a cuestionarlo todo, detente y preguntate: ¿Sé lo que realmente creo saber o he adoptado las creencias y opiniones de otros? ¿ Qué es lo que se realmente, y que es lo que quiero creer? ¿Qué es lo que se con seguridad?

Estas preguntas son tremendamente poderosas , terminan con tu mundo.Destruyen todo tu sentido de identidad tu histotia.
Llegas a ver que todo lo que creias saber con respecto a ti mismo y al mundo, se basa en suposiciones, creencias y opiniones, cosas que te enseñarón y te digeron que eran verdad.

Al permitirnos darnos cuenta "ah, casi no sé nada, no sé quien soy, no sé que es el mundo, no sé si esto es verdad"
Solo estando dispuesto a estar en lo desconocido y en la inseguridad que conlleva el no saber, sin volver atrás en busca de la comodidad limitante de lo conocido.
Este es el lugar de expansión de crecimiento, y recuerda que si no me estoy expandiendo, creciendo, me estoy muriendo. Benditos sean los Inseguros.
Amor
Carles

viernes, 18 de noviembre de 2011

ESCUCHA EN PRESENCIA BIODINÁMICA®


Percibir sin nombrar e identificarse sin registros emocionales, requiere un continuo entrenamiento, aunque es algo todos hemos hecho cuando éramos bebés.  No hay que poner palabras, podemos sentarnos a observar el movimiento de los condicionamientos, que es el movimiento mental, y darnos cuenta que la escucha profunda es rara, muy rara.
Sólo aprendemos con gran paciencia. Nadie puede enseñarnos. El aprendizaje se estancará si se nos enseña desde fuera. El aprendizaje deviene sin que nadie nos enseñe, sin que nadie nos imponga un método o técnica para conseguir algo, sólo entonces este aprendizaje produce una expansión.
Cuando nos sentamos para observar y aparece un nombre y la asociación a ese nombre, éste puede producirnos movimiento emotivo, nos volvemos  efusivos o nos deprimimos, hay tristeza o excitación, etc.… Al darnos cuenta de ello nos paramos a suspender estas reacciones voluntariamente o las disolvemos con explicaciones de por qué nos sentimos así. Pensamos que deben  desaparecer y eso no es escucha.
Una ola nace en el océano,  emerge sobre las aguas y luego se disuelve. De igual modo, el proceso de nombrar, la identificación, el  juzgar, las asociaciones de ideas y emociones son como las olas en el océano de los condicionantes de la historia de vida no digerida. Se elevan y luego, si no nos apegamos, si no nos oponemos a su movimiento y nos permitimos sentir, se disuelven en la nada de donde emergieron.
AMOR
carles

martes, 15 de noviembre de 2011

FORMA Y VACÍO

Las formas nos atrapan y al observarlas pasas por alto lo que ya eres, que es lo que de hecho esperas que las formas te den.

Por esta razón la gente intenta retirarse de las formas del mundo fenomenológico en sangas o retiros de silencio.

Pero el mundo fenomenológico que tienes que abandonar es el de tu propia mente. Retírate al menos un momento un instante de tu identificación con tus creencias, tus juicios…y en ese retirarse contempla lo que ya eres.

Es mi experiencia que mucha gente desea los fenómenos y dedica toda su vida a perseguir experiencias.

Si lo que quieres es la verdad tomate ese momento para soltar todo lo que creías que la verdad te iba a dar y experimenta lo que ya está aquí.

Y no te confundas si te rindes a los fenómenos y dices “Yo simplemente me dejo llevar por lo que es” te estás engañando a ti mismo. Los fenómenos son lo que viene y va en lo que es.

Para poder rendirte a lo que es, primero tienes que descubrir lo que es y los fenómenos dejan de ser un problema.

AMOR

Carles

martes, 8 de noviembre de 2011

YA SÉ QUE ESTO NO ES NADA



Ya sé que esto no es nada, que no importa, realmente no es nada, no pasa nada.
Este es el peligro, tomar la verdad  y filtrarla a través de la mente, hasta convertirla en otro mecanismo de defensa.
Decir que el sufrimiento no es nada, es inútil.
La forma más habitual de lidiar con la incomodidad, desde la más leve a la más extrema, es intentar esconderse, escapar de ella o negarla. Conocemos bien esa forma. Por lo general hay una culpa. Culpamos a otro por sus faltas o por las faltas de otro, incluso las del mundo. Nos justificamos, nos ponemos escusas y le damos  toda la importancia a las escusas. Hay negación del sufrimiento. Actuamos como si no pasara nada, en una especie de disociación y podemos ir por ahí como una piedra diciendo “no me pasa nada”.
Toda esta estrategia tiene lugar en  una mente inmadura a la que le pueden ocurrir cosas que sean demasiado grandes para poder manejarlas y tiene que inventar estrategias para sobrellevarlo. No hay nada de malo en ello.
Pero cuando uno llega al nivel de madurez que es la expansión, ve con claridad la inutilidad de toda estrategia.
En la madurez te das cuenta que no es posible escaparse encubriendo, negando o  culpando. Descubres que el sufrimiento “evitado” mediante la estrategia no hace más que aumentar la identificación con la historia de vida.
Afrontar el sufrimiento con la mente abierta es subir conscientemente.  Lo que es liberarse de la reacción a escapar. Cuando te liberas de la tendencia a huir, puedes darte cuenta de lo que realmente es el  sufrimiento.
Hay que ser consciente de la tendencia de la mente a tomar cualquier enseñanza y convertirla en otra estrategia, en otra escusa o en otro intento de escapar.
Cuando estás dispuesto a sentir,  y a decir “esto me ha tocado, hay dolor” entonces podrás ver el SER que no puede ser tocado, que es lo que somos justo antes de capas y capas de experiencia de vida no digerida.
Amor
Carles

jueves, 3 de noviembre de 2011

LA VIDA SUCEDE

Todas las situaciones de la vida de los seres humanos simplemente suceden, están en el tiempo. Estar en el tiempo es suceder, no las hago yo, no lo consigo yo. Todo esto de hacer, de crear, es una fantasiosa total. La Inteligencia está "empujando" y cada persona es muy valiosa justo en el lugar en el que está, y esta siendo "empujada" por la Inteligencia para hacer lo que tenga que hacer.

Amor
carles