lunes, 27 de noviembre de 2017

Sinergia

Toda la naturaleza está en simbiosis, en ella no existe nada que sea “maligno” o “benigno”. No se basa en la supervivencia del más fuerte sino, al contrario, en un equilibrio Biodinámico en el que todos los elementos actúan en una simbiosis, en una no-separación.

Es verdad que el león devora a la gacela, pero sólo a aquella más débil, que en la fuga queda detrás, aislada de la manada. De este modo la gacela es útil para el león porque le facilita el alimento y el león será útil al grupo de gacelas porque se comerá a sus elementos más débiles. Salir de la idea de lo que es justo y de lo que es erróneo nos ayudará a comprender esta sinergia del movimiento de la vida. Nuestro cuerpo, lo queramos o no, forma parte de esta naturaleza y estamos bajo sus reglas.

La naturaleza nos ha dotado de mecanismos para hacer frente a situaciones “inesperadas” mediante programas biológicos que se han ido formando durante miles de años. También nos concede un tiempo útil para resolver estas situaciones que nos causan conflicto y tenemos que enfrentar o, de otra forma, morir. Esto es así porque si no podemos digerir la situación que causó el conflicto dentro de un período apropiado es porque no somos capaces de adaptarnos a la vida. Cuando las lluvias hacen cambiar al río su trayectoria alejándose del árbol, éste se activará para alargar sus raíces, hundirlas más en la tierra lo antes posible y encontrar el agua para no morir. Pero para hacer esto dispone de un tiempo determinado.

Un ejemplo: si tocamos el fuego con la mano, instantáneamente la retiraremos sin emplear tiempo en razonamientos o reflexiones filosóficas. En cambio en nuestra vida cotidiana parece que nos acostumbramos a no sentir que el fuego nos está quemando. Y después de un tiempo nos encontramos con la mano quemada, luego pensaremos que el fuego es malo. ¡ Y pretenderemos que alguien nos ayude a que nuestra mano quede como antes!

Es como si en nuestra vida cotidiana nos fuese más facil continuar golpeándonos la carnaza contra el mismo muro en vez de desplazarnos un poco y pasar por la otra puerta. De hecho, el cuerpo se repara a sí mismo de los primeros golpes, pero cuando supera cierto límite (patrones de vida) le es muy difícil hacerlo. Esto demuestra que el problema no es lo que desencadenó el conflicto, o que nuestro cuerpo o la naturaleza se hayan equivocado. No son las paredes o el fuego los malos, el problema es nuestra dificultad para “cambiar de lugar” y alejarnos de aquello que nos hace daño y nos mantiene disociados de la realidad.

De muy poco sirve repetirnos mentalmente que el problema que hemos tenido ya ha sido resuelto y que quedó atrás. Si la indigestión que causó el conflicto está digerida, ya no está, se borra. Quizá la confusión está en la identificación con nuestro físico y creernos que es eterno, y con esta ilusión nos concedemos el permiso para seguir dándonos golpes en el mismo muro sin considerar que tendrá unas consecuencias, en ocasiones,  irreparables.

La Presencia Biodinámica puede ayudarnos a estar más cerca del sentir verdadero, más atentos a aquello que en verdad es importante, necesario o peligroso para nosotros como personas únicas, con nuestras historias de vida, personales y colectivas.

Amor

Carles 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El Ahora

El ahora es quien en realidad somos. No estamos presentes en el ahora, aparecemos en el ahora. El ahora no es un contenedor que comprende nuestro yo junto con todo lo demás. 

Intenta salir del ahora e ir al pasado durante un segundo. ¿Puedes hacerlo? A continuación, trata de ir al futuro durante otro segundo. ¿Adónde has ido? ¿Adónde puedes ir?

De hecho, si permanecemos con nuestra experiencia, nos encontramos con que este ahora es el único ahora que siempre tiene lugar. Es un ahora eterno. 
Este ahora no va a ningún lugar en el espacio-tiempo. No existe ningún tiempo en el que puedas viajar hacia delante o hacia atrás, y es que el ahora no es un momento en el espacio-tiempo. No tiene nada que ver con el tiempo ni está hecho de tiempo ni de espacio. 
¿De qué está hecho el ahora? El ahora está siempre presente y por lo tanto solo puede estar hecho de algo que esté también siempre presente. Y ¿qué es lo que, en nuestra experiencia, está siempre presente? ¿La mente, el cuerpo, el mundo? No, puesto que aparecen en el ahora. ¡Solo quienes somos está siempre! Somos el vacío donde el mundo aparece. 

¿Y qué motivos tiene nuestro yo para evitar el ahora (nuestro yo no como cuerpo mente sino nuestro yo como presencia conciencia)? Antes de la aparición del pensamiento, nuestro yo no tiene ningún motivo, incluso durante un pensamiento motivador el motivo es tan solo este pensamiento. En otras palabras, todos los motivos obedecen a un pensamiento, nunca a nuestro yo. 
El pensamiento cree que un pensamiento motivador es un motivo de nuestro yo, pero el yo no tiene un motivo, es un imaginario. Sin embargo, este yo imaginario, por su parte, no tiene motivo sino que es un motivo. Por tanto, constituye él mismo un movimiento de resistencia o búsqueda, alejado del ahora en un pasado o un futuro imaginarios. 


Amor

Carles

domingo, 5 de noviembre de 2017