jueves, 4 de abril de 2019

Cambio de blog

Estoy realizando cambios en las redes y desde hoy este blog queda paralizado y continuaré en el blog de la Presencia Biodinámica. Os paso el enlace para anotaros



https://presenciabiodinamica.com/blog/

miércoles, 19 de diciembre de 2018

En esencia

En el vacío está el factor curativo de cualquier situación. 
Heidegger dice: “Permanece abierto a la apertura.” 
Permanece abierto a la no-conclusión. En esta apertura, la situación ofrece su propia solución, y abiertos la recibimos. A menudo, cuando la solución aparece, la mente entra y disputa con ella, la pone en duda.
No hay nada de lo cual tengamos que deshacernos, sólo es necesario que seamos desapasionados y compasivamente conscientes de lo que está ocurriendo, sea lo que fuere. Sea lo que fuere que surja ( miedo, ira, alegría, la idea de acertado o equivocado). 
¿Qué es este momento fugaz sin un argumento que lo califique, sin pensar en el “no hay juicio”?
¿Cuál sería el motivo de hacer un esfuerzo para producir calma y aferrarse a ella? Esta misma pregunta perturba la calma. ¿Podemos observar y escuchar interiormente en la verdadera calma, en atención plena?
De modo que, preguntémonos si hay un motivo para usar la calma con el fin de evitar algo que me perturba o es doloroso. ¿Estamos forzando o peleándonos con algo con el fin de permanecer en calma o el cuerpo está en quietud y abierto, listo para estar con cualquier cosa que se produzca momento a momento?
Estar en Presencia Biodinámica aquí y ahora significa que no hay un yo-centro controlando u objetando. Los pensamientos, sensaciones y percepciones son sólo lo que son: alegría, tristeza, depresión, euforia, pájaros cantando, inhalación, exhalación, dejemos que sean. Permitamos que todo suceda aquí, sin interior ni exterior, sin bueno ni malo, ya que sólo son conceptos, ¿no es así? Escuchemos de manera fresca, como la primera vez, respiración, pájaros, tocar, ver, un todo indescriptible. Atentos a todo sin que nadie lo esté haciendo. El vacío sin centro.
Ir más allá de la atención. Por supuesto, la mente juega con todo y especula: “¿qué quiere decir más allá de la atención?”. Significa simplemente soltar todo, no tener ni ideas, nada, sólo lo que hay aquí momento a momento. Sin darle importancia especial a nada. Sólo lo que hay, tal cual es. Reviviendo todo con asombro en el vacío. Pero no fabriques un concepto o imagen de lo que estás leyendo, un concepto, o imagen no es lo que es.

Amor

Carles  

viernes, 9 de noviembre de 2018

¿Cómo afrontar el miedo?


¿Cómo afrontar el miedo?

No tenemos que hacer nada para que el teatro de sombras ocurra. ¡Está ocurriendo ahora mismo! El miedo surge y se apodera del cuerpo-mente. Un pensamiento, un recuerdo sin palabras lo ha despertado y aquí está. Se percibe como muy desagradable. Quien dice miedo, dice ansiedad dice partida, dice cualquier cosa a la que le llamemos emoción. ¿Te has parado y has sentido alguna vez completamente, sin palabras, sin deshacerte de él? 
Durante mucho tiempo no hemos sentido realmente el miedo, porque no nos permitíamos ponernos en contacto con él. Estaba allí, al acecho, pero no era sentido porque había una noción no cuestionada en el cuerpo-mente de que no debía ser sentido, yo no debería sentir cosas dolorosas. Aprendimos a cuidarnos de ellas porque son señales de peligro, desarrollamos una piel gruesa e impenetrable para evitar sentirlo, que es como una respuesta del organismo a los cuerpos extraños. El cuerpo encapsula agentes extraños que penetran en él. Hay muchos encapsulamientos sucediendo dentro de nosotros, bio-fisiológica y psicológicamente, sellando experiencias penosas para que sean inaccesibles a la sensación y al sentido. Casi inaccesibles, porque en algún lugar permanecen e intentan emerger. De modo que existe esta premisa profunda subyacente de que no debo ponerme en contacto con sensaciones terribles que me hacen emerger el miedo, la ansiedad y la angustia. Están allí en todos nosotros. Pongámoslo en cuestión en este momento. Cuestionamos la resistencia que surge automáticamente cuando algo doloroso ocurre: resistirse a sentirlo íntimamente sin separación. ¿Acaso no conocemos bien la resistencia a estas sensaciones perturbadoras? Se manifiestan como tensión en el estómago, el corazón, los intestinos y en los músculos. Sea lo que fuere, ¿podemos sentirlo profundamente, no huir de ello? Nada puede herirnos realmente excepto negar o escapar de lo que hay aquí tal cual es. 


Carles

martes, 2 de octubre de 2018

Recuerdos del trauma


Mientras el cuerpo está vivo, él puede soportar la situación. La mente, en cambio, no soporta nada. Veinte años después, tú sigues sin poder pasar por esa calle en la que fuiste agredido. Tu agresor era alto, todo encuentro con alguien que también sea alto te moverá y supondrá  un problema... La vida entera se frustrará por ese recuerdo del miedo a la agresión. Volver sensorialmente al corazón de la sensación cuando ocurre este recuerdo vivido como un drama, lleva a darse cuenta de que el pretendido drama era lo que era: un conflicto biológico, no un drama psicológico.
Nunca es el hecho que ocurrió el que nos hizo desdichados, traumatizados supervivientes, sino la idea de que eso no debería de haber ocurrido.

Amor
Carles Company

jueves, 23 de agosto de 2018

Simplicidad

La esencia de esta propuesta (trabajo) es la simplicidad.

¿Cómo hacemos para que sea simple? ¿Podemos detectar o dejar de lado las complicaciones creadas por la mente, que siempre quiere saber cómo deben ser las cosas?
Es raro. En los círculos indagamos, pero tienen dos aspectos excluyentes. Uno es que las palabras que describen dividen lo que es indivisible, de modo que tenemos que recordar que lo que describimos como separado, en realidad, es un todo completo.
En los círculos de Presencia Biodinámica tratamos de hacer inteligentemente consciente lo que llamamos nuestro condicionamiento, nuestras relaciones habituales, biológicas, hacia los otros y hacia la situaciones que nos rodean.
Hemos creído firmemente que nosotros tenemos el control sobre nosotros mismos, que somos los iniciadores de las acciones, que elegimos qué hacer y qué no hacer. Pero ahora, para sorpresa y frustración nuestras, decubrimos que no hay alguien que decida reaccionar. Las respuestas son tan instantáneas como un reflejo condicionado. No hay entidad que gobierne, soló pensamientos y respuestas físicas conectadas entre sí automáticamente.
Es tan simple que no tenemos que hacer mas que dejar hacer a la biología aprendiendo a permitirnos sentir, escuchar el cuerpo. ¡Cuidado!, no se trata de entender lo que el cuerpo nos dice, ni las emociones siquiera. Es justo el intentar entenderlas, colocarlas en un mapa, lo que impide que el trabajo haga el trabajo.

Amor
Carles

viernes, 3 de agosto de 2018

La única posible gestión emocional

La única posible
gestión emocional

    Ven a la inmediatez del miedo que aguijonea. ¡Siéntelo sin ninguna premeditación de modo que toda separación desaparezca! Antes de ponerle la palabra miedo o cualquier otra. No hay miedo, nadie que lo tenga, nadie que lo sufra, nadie que lo produzca. Sea lo que fuere que está sucediendo, está simplemente aquí, pudiendo desplegarse y disolverse en el espacio vacío. ¿No es eso lo que pasa con cada pensamiento, sensación y percepción? Nace, se despliega y se desvanece sin dejar rastros, a menos que el combustible de la mente y el recuerdo lo mantengan andando. 

     ¿Estamos preparados para esto? ¿Lo podremos recordar la próxima vez? ¡Ahora! El hábito de apartar lo desagradable es tan fuerte... No hay que hacer algo muy especial al respecto. No es gran cosa. Algo surge e inmediatamente admite que está ahí, que sea visto y sentido sin más. Dejémosle el espacio que necesite para que se despliegue. Dejemos que diga lo que tiene que decir. También está el sonido de los grillos, el sonido de la brisa, la sensación de calor a mediodía en agosto, el canto de los pájaros. Al estar en calma con todas las cosas, casi no hay respiración. Y se produce una respiración profunda porque el organismo necesita oxígeno fresco. ¡No existe separación! Simplemente el contacto y la pregunta, el escuchar y el observar sin saber. Entonces todo sucede en un espacio vasto, lleno de energía y amor. En la escucha, las cosas cobran coherencia, se tornan comprensibles, fluidas. Demasiado maravilloso como para ponerlo en palabras.

Amor

Carles