domingo, 3 de diciembre de 2017

Conversando entre terapeutas




A. ¿Por qué nos involucramos?

C. Como terapeuta, siento una confusión que pienso que está bastante extendida en relación a entregarse al cien por cien e involucrarse.

Cuando hablamos de involucrarse en una relación humana nos referimos al nivel de la historia. Lo que le está pasando a la otra persona toca mi propia historia de vida no digerida y desde ahí, desde mi historia, creo saber lo que necesita, con lo cual sin darme cuenta mi actitud nos debilita a las dos. Por una parte, al paciente no le servirá el encuentro o no quedarán nunca satisfechas sus expectativas, con lo cual yo no termino de sentirme bien con el trabajo. Entonces puedo creer que no terminé de hacer bien algo o pude haber hecho algo más. Los dos salimos debilitados.

Entregarse completamente, tal como yo lo percibo, puede sonar frío o egoísta cuando se lo explico a alguien por primera vez.

Cuando me entrego a lo que está ocurriendo desaparece la separación, la separación solo está en la historia de vida que llevamos. Hay pura aceptación de lo que está ocurriendo, aceptación de que no se qué necesita el otro ni yo, solo estoy dispuesto a sostener lo que está ocurriendo sabiendo que es un regalo de la vida para ambos. Así ella no tiene que convencerme de lo que vivió, cómo lo vivió, para ella fue así, esto es una gran oportunidad de que ella sane su vida si llega a darse cuenta del patrón de su historia.
Y esto no puede ocurrir si tú haces algo más que solamente recibir con todo tu cuerpo (como tú sabes hacer) lo que ella está compartiendo. Esto es Amor.

Cuando hoy vayas a visitarla puedes intentar una cosa, si te parece. Ve a verla como si fuera la primera vez que entras en contacto con ella, como si no conocieras ni siquiera el parto, por debajo de la historia. Entra en contacto con todo tu cuerpo estando en presencia de ella y su bebé. Haz lo que tengas que hacer desde ahí. Y después, si quieres, me cuentas. 

Amor
Carles 



lunes, 27 de noviembre de 2017

Sinergia

Toda la naturaleza está en simbiosis, en ella no existe nada que sea “maligno” o “benigno”. No se basa en la supervivencia del más fuerte sino, al contrario, en un equilibrio Biodinámico en el que todos los elementos actúan en una simbiosis, en una no-separación.

Es verdad que el león devora a la gacela, pero sólo a aquella más débil, que en la fuga queda detrás, aislada de la manada. De este modo la gacela es útil para el león porque le facilita el alimento y el león será útil al grupo de gacelas porque se comerá a sus elementos más débiles. Salir de la idea de lo que es justo y de lo que es erróneo nos ayudará a comprender esta sinergia del movimiento de la vida. Nuestro cuerpo, lo queramos o no, forma parte de esta naturaleza y estamos bajo sus reglas.

La naturaleza nos ha dotado de mecanismos para hacer frente a situaciones “inesperadas” mediante programas biológicos que se han ido formando durante miles de años. También nos concede un tiempo útil para resolver estas situaciones que nos causan conflicto y tenemos que enfrentar o, de otra forma, morir. Esto es así porque si no podemos digerir la situación que causó el conflicto dentro de un período apropiado es porque no somos capaces de adaptarnos a la vida. Cuando las lluvias hacen cambiar al río su trayectoria alejándose del árbol, éste se activará para alargar sus raíces, hundirlas más en la tierra lo antes posible y encontrar el agua para no morir. Pero para hacer esto dispone de un tiempo determinado.

Un ejemplo: si tocamos el fuego con la mano, instantáneamente la retiraremos sin emplear tiempo en razonamientos o reflexiones filosóficas. En cambio en nuestra vida cotidiana parece que nos acostumbramos a no sentir que el fuego nos está quemando. Y después de un tiempo nos encontramos con la mano quemada, luego pensaremos que el fuego es malo. ¡ Y pretenderemos que alguien nos ayude a que nuestra mano quede como antes!

Es como si en nuestra vida cotidiana nos fuese más facil continuar golpeándonos la carnaza contra el mismo muro en vez de desplazarnos un poco y pasar por la otra puerta. De hecho, el cuerpo se repara a sí mismo de los primeros golpes, pero cuando supera cierto límite (patrones de vida) le es muy difícil hacerlo. Esto demuestra que el problema no es lo que desencadenó el conflicto, o que nuestro cuerpo o la naturaleza se hayan equivocado. No son las paredes o el fuego los malos, el problema es nuestra dificultad para “cambiar de lugar” y alejarnos de aquello que nos hace daño y nos mantiene disociados de la realidad.

De muy poco sirve repetirnos mentalmente que el problema que hemos tenido ya ha sido resuelto y que quedó atrás. Si la indigestión que causó el conflicto está digerida, ya no está, se borra. Quizá la confusión está en la identificación con nuestro físico y creernos que es eterno, y con esta ilusión nos concedemos el permiso para seguir dándonos golpes en el mismo muro sin considerar que tendrá unas consecuencias, en ocasiones,  irreparables.

La Presencia Biodinámica puede ayudarnos a estar más cerca del sentir verdadero, más atentos a aquello que en verdad es importante, necesario o peligroso para nosotros como personas únicas, con nuestras historias de vida, personales y colectivas.

Amor

Carles 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

El Ahora

El ahora es quien en realidad somos. No estamos presentes en el ahora, aparecemos en el ahora. El ahora no es un contenedor que comprende nuestro yo junto con todo lo demás. 

Intenta salir del ahora e ir al pasado durante un segundo. ¿Puedes hacerlo? A continuación, trata de ir al futuro durante otro segundo. ¿Adónde has ido? ¿Adónde puedes ir?

De hecho, si permanecemos con nuestra experiencia, nos encontramos con que este ahora es el único ahora que siempre tiene lugar. Es un ahora eterno. 
Este ahora no va a ningún lugar en el espacio-tiempo. No existe ningún tiempo en el que puedas viajar hacia delante o hacia atrás, y es que el ahora no es un momento en el espacio-tiempo. No tiene nada que ver con el tiempo ni está hecho de tiempo ni de espacio. 
¿De qué está hecho el ahora? El ahora está siempre presente y por lo tanto solo puede estar hecho de algo que esté también siempre presente. Y ¿qué es lo que, en nuestra experiencia, está siempre presente? ¿La mente, el cuerpo, el mundo? No, puesto que aparecen en el ahora. ¡Solo quienes somos está siempre! Somos el vacío donde el mundo aparece. 

¿Y qué motivos tiene nuestro yo para evitar el ahora (nuestro yo no como cuerpo mente sino nuestro yo como presencia conciencia)? Antes de la aparición del pensamiento, nuestro yo no tiene ningún motivo, incluso durante un pensamiento motivador el motivo es tan solo este pensamiento. En otras palabras, todos los motivos obedecen a un pensamiento, nunca a nuestro yo. 
El pensamiento cree que un pensamiento motivador es un motivo de nuestro yo, pero el yo no tiene un motivo, es un imaginario. Sin embargo, este yo imaginario, por su parte, no tiene motivo sino que es un motivo. Por tanto, constituye él mismo un movimiento de resistencia o búsqueda, alejado del ahora en un pasado o un futuro imaginarios. 


Amor

Carles

domingo, 5 de noviembre de 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

El sufrimiento

El sufrimiento

   Cuando el sufrimiento surge y creemos que no podemos hacer nada al respecto, nos estamos engañando. El sufrimiento es, por definición, la resistencia a la situación actual y la inevitable búsqueda de una alternativa en el futuro. Si no hay ninguna resistencia a la situación presente, no puede haber sufrimiento. 
   Por lo tanto, si la situación actual es la experiencia del sufrimiento y no hay ninguna resistencia a él, éste no puede permanecer, puesto que es resistencia. De hecho el sufrimiento se rebela como felicidad tan pronto como cesa toda oposición a él.
   La felicidad permanece en silencio en el centro de toda experiencia, incluida el sufrimiento, esperando a ser reconocida, esperando a que tengamos el valor y el amor que nos haga girarnos, por así decirlo, y afrontar el sufrimiento sin el más mínimo deseo de resistirnos a él. 
   Es por eso por lo que, incluso en nuestros peores momentos de desesperación, nunca somos totalmente tomados por la infelicidad. Si lo fuéramos, no habría sitio para nada más, no habría tan siquiera espacio para que el pensamiento separase un yo que mirase el sufrimiento e intentase deshacerse de él. Entonces habría una no separación total y perfecta, y por lo tanto una felicidad perfecta. 
   En otras palabras, no existe algo así como el sufrimiento absoluto. Éste siempre está mezclado con algo más, al menos con el deseo de deshacerse de él en un futuro imaginario, es decir, con un deseo de felicidad. 
Por otro lado, sí que existe una felicidad absoluta que no se mezcla con el más mínimo matiz de ninguna otra cosa. Esta felicidad es nuestro yo, quien en realidad somos.

Amor 

Carles 

jueves, 26 de octubre de 2017

Biodynamic Presence

Biodynamic Presence

I invite you to a journey I call Practice.  You need to be willing to travel enjoying the scenery, otherwise, the winds of habit maintain the door closed, shutting all possibility of expansion.  Simply, trust where the road takes you without a destiny to get to.  If there is a place you desire or expect to get to, then you are limiting the journey.  I name this trust the Blessing of Insecurity I and II.  If you accept the invitation, I will walk the road besides you, in a shared practice, towards a place you have already been to.   We can call it Stillness, which is at the centre without separation.
When we meet at a deep level with another being, often we feel inadequate and want to disconnect.  Also,  often times, its very difficult for us to stay with someone else’s pain and we offer suggestions.  When in reality, we that person needs is to be deeply listened to.  It becomes very difficult to just sit with an open consciousness without trying to improve the person’s situation.  However, if we really analyze the situation, what we really look for to alleviate is the pain that comes up in us when we hear the other person’s story, because it’s also our story.  We will work on this challenge.h
How can I really know how another person lives and feels?  I can be aware of how things resonate.  But then, a thought of not being enough comes up.  I need to study more, probably take another course.  Have you ever had this thought?  To me, this sounds like a bottomless pit.  We cannot find security in knowledge unless we can know it all!  There is another thought I would like to add to this…
“all knowledge is, by definition, a limitation”
Profound work is done in synergy.  If we continue needing to know what we need, then, whatever we get will be limited by our knowledge.  If somehow we are able to get out of the way and rest in the quietude, then, there is space for the entire story, and Intelligence itself does the work.   We should not confuse our intellect, which is limited with Intelligence, which is infinite.
As the move into the week, we will talk about stillness/quietude, intelligence and how to get out of the way.  We will talk of Being and of not doing.  We will see how not doing does not mean being inactive or disconnected but rather being profoundly aware without intentions.
The purpose of the work on the massage tables is to reveal who I really am thru my contact with the other.
My job is not to say how you should be, but rather say what you are doing.
This road certainly opens up possibilities beyond the reach of the intellect.  All that I have said insinuates an audacious thought that if to know and to do are not enough, then what else is there to do?  And, the answer I suggest is to Be.  Trust the Intelligence and not the intellect.
Why are we not trying to get rid of Insecurity all together?  All growth, by definition, is within the unknown.  Let’s make an allied out of insecurity so we can work with it.  If we know where we are going, then, there is nothing new and we will be spinning on the same spot.
“there is road of movement in this uncertain world…with an open mind closed to answers, find the way walking…” (LAO TZU).
We do not need to know what we should do.  We only need to go on with the next question and move deeper into us.
What is that deeper level and how do we access it?  We have been born into physical bodies.  Let’s reside in them, in the very present moment.
In spite of hundreds of years of conditioning and programming, can we remember that we are beings and let go of human doing? Perhaps, below all this, lies the truth that authentic healing can only happen when we are completely listened to in a profound level of being.  Let’s work towards that.
Love
Carles 




La realidad

La mente es, por definición, limitada, y por lo tanto no puede saber nunca cómo son las cosas en realidad. Tan solo puede saber cómo no son las cosas. La mente no puede saber si hay algo o no más allá de sus propios límites, ya que no puede conocer nada más allá de ellos. Puede deshacerse de sus propios sistemas de creencias o al menos ponerlos en perspectiva; está en buena posición para hacerlo, puesto que ella los creó.

¿Qué es aquello que, en la experiencia que tenemos en este momento, está innegablemente presente y no tiene dualidades objetivas? Tan solo la conciencia, el hecho de ser. Y la dos cosas juntas constituyen quiénes somos.
Podríamos decir por lo tanto, a partir de nuestra propia experiencia, que en la realidad subyacente del mundo a la que la mente y los sentidos que superponen sus cualidades, es la conciencia presente, que es la realidad esencial de quiénes somos. 

En otras palabras, la experiencia no está inherentemente dividida en un sujeto que percibe y un objeto percibido conectado por medio del acto de percibir. En vez de esto, hay una realidad ininterrumpida e indivisible que parece reflejarse a sí misma en un sinfín de objetos y entidades diferentes. Esta realidad es, de hecho y siempre, un todo perfecto.

Amor

Carles