miércoles, 15 de noviembre de 2017

El Ahora

El ahora es quien en realidad somos. No estamos presentes en el ahora, aparecemos en el ahora. El ahora no es un contenedor que comprende nuestro yo junto con todo lo demás. 

Intenta salir del ahora e ir al pasado durante un segundo. ¿Puedes hacerlo? A continuación, trata de ir al futuro durante otro segundo. ¿Adónde has ido? ¿Adónde puedes ir?

De hecho, si permanecemos con nuestra experiencia, nos encontramos con que este ahora es el único ahora que siempre tiene lugar. Es un ahora eterno. 
Este ahora no va a ningún lugar en el espacio-tiempo. No existe ningún tiempo en el que puedas viajar hacia delante o hacia atrás, y es que el ahora no es un momento en el espacio-tiempo. No tiene nada que ver con el tiempo ni está hecho de tiempo ni de espacio. 
¿De qué está hecho el ahora? El ahora está siempre presente y por lo tanto solo puede estar hecho de algo que esté también siempre presente. Y ¿qué es lo que, en nuestra experiencia, está siempre presente? ¿La mente, el cuerpo, el mundo? No, puesto que aparecen en el ahora. ¡Solo quienes somos está siempre! Somos el vacío donde el mundo aparece. 

¿Y qué motivos tiene nuestro yo para evitar el ahora (nuestro yo no como cuerpo mente sino nuestro yo como presencia conciencia)? Antes de la aparición del pensamiento, nuestro yo no tiene ningún motivo, incluso durante un pensamiento motivador el motivo es tan solo este pensamiento. En otras palabras, todos los motivos obedecen a un pensamiento, nunca a nuestro yo. 
El pensamiento cree que un pensamiento motivador es un motivo de nuestro yo, pero el yo no tiene un motivo, es un imaginario. Sin embargo, este yo imaginario, por su parte, no tiene motivo sino que es un motivo. Por tanto, constituye él mismo un movimiento de resistencia o búsqueda, alejado del ahora en un pasado o un futuro imaginarios. 


Amor

Carles

domingo, 5 de noviembre de 2017

lunes, 30 de octubre de 2017

El sufrimiento

El sufrimiento

   Cuando el sufrimiento surge y creemos que no podemos hacer nada al respecto, nos estamos engañando. El sufrimiento es, por definición, la resistencia a la situación actual y la inevitable búsqueda de una alternativa en el futuro. Si no hay ninguna resistencia a la situación presente, no puede haber sufrimiento. 
   Por lo tanto, si la situación actual es la experiencia del sufrimiento y no hay ninguna resistencia a él, éste no puede permanecer, puesto que es resistencia. De hecho el sufrimiento se rebela como felicidad tan pronto como cesa toda oposición a él.
   La felicidad permanece en silencio en el centro de toda experiencia, incluida el sufrimiento, esperando a ser reconocida, esperando a que tengamos el valor y el amor que nos haga girarnos, por así decirlo, y afrontar el sufrimiento sin el más mínimo deseo de resistirnos a él. 
   Es por eso por lo que, incluso en nuestros peores momentos de desesperación, nunca somos totalmente tomados por la infelicidad. Si lo fuéramos, no habría sitio para nada más, no habría tan siquiera espacio para que el pensamiento separase un yo que mirase el sufrimiento e intentase deshacerse de él. Entonces habría una no separación total y perfecta, y por lo tanto una felicidad perfecta. 
   En otras palabras, no existe algo así como el sufrimiento absoluto. Éste siempre está mezclado con algo más, al menos con el deseo de deshacerse de él en un futuro imaginario, es decir, con un deseo de felicidad. 
Por otro lado, sí que existe una felicidad absoluta que no se mezcla con el más mínimo matiz de ninguna otra cosa. Esta felicidad es nuestro yo, quien en realidad somos.

Amor 

Carles 

jueves, 26 de octubre de 2017

Biodynamic Presence

Biodynamic Presence

I invite you to a journey I call Practice.  You need to be willing to travel enjoying the scenery, otherwise, the winds of habit maintain the door closed, shutting all possibility of expansion.  Simply, trust where the road takes you without a destiny to get to.  If there is a place you desire or expect to get to, then you are limiting the journey.  I name this trust the Blessing of Insecurity I and II.  If you accept the invitation, I will walk the road besides you, in a shared practice, towards a place you have already been to.   We can call it Stillness, which is at the centre without separation.
When we meet at a deep level with another being, often we feel inadequate and want to disconnect.  Also,  often times, its very difficult for us to stay with someone else’s pain and we offer suggestions.  When in reality, we that person needs is to be deeply listened to.  It becomes very difficult to just sit with an open consciousness without trying to improve the person’s situation.  However, if we really analyze the situation, what we really look for to alleviate is the pain that comes up in us when we hear the other person’s story, because it’s also our story.  We will work on this challenge.h
How can I really know how another person lives and feels?  I can be aware of how things resonate.  But then, a thought of not being enough comes up.  I need to study more, probably take another course.  Have you ever had this thought?  To me, this sounds like a bottomless pit.  We cannot find security in knowledge unless we can know it all!  There is another thought I would like to add to this…
“all knowledge is, by definition, a limitation”
Profound work is done in synergy.  If we continue needing to know what we need, then, whatever we get will be limited by our knowledge.  If somehow we are able to get out of the way and rest in the quietude, then, there is space for the entire story, and Intelligence itself does the work.   We should not confuse our intellect, which is limited with Intelligence, which is infinite.
As the move into the week, we will talk about stillness/quietude, intelligence and how to get out of the way.  We will talk of Being and of not doing.  We will see how not doing does not mean being inactive or disconnected but rather being profoundly aware without intentions.
The purpose of the work on the massage tables is to reveal who I really am thru my contact with the other.
My job is not to say how you should be, but rather say what you are doing.
This road certainly opens up possibilities beyond the reach of the intellect.  All that I have said insinuates an audacious thought that if to know and to do are not enough, then what else is there to do?  And, the answer I suggest is to Be.  Trust the Intelligence and not the intellect.
Why are we not trying to get rid of Insecurity all together?  All growth, by definition, is within the unknown.  Let’s make an allied out of insecurity so we can work with it.  If we know where we are going, then, there is nothing new and we will be spinning on the same spot.
“there is road of movement in this uncertain world…with an open mind closed to answers, find the way walking…” (LAO TZU).
We do not need to know what we should do.  We only need to go on with the next question and move deeper into us.
What is that deeper level and how do we access it?  We have been born into physical bodies.  Let’s reside in them, in the very present moment.
In spite of hundreds of years of conditioning and programming, can we remember that we are beings and let go of human doing? Perhaps, below all this, lies the truth that authentic healing can only happen when we are completely listened to in a profound level of being.  Let’s work towards that.
Love
Carles 




La realidad

La mente es, por definición, limitada, y por lo tanto no puede saber nunca cómo son las cosas en realidad. Tan solo puede saber cómo no son las cosas. La mente no puede saber si hay algo o no más allá de sus propios límites, ya que no puede conocer nada más allá de ellos. Puede deshacerse de sus propios sistemas de creencias o al menos ponerlos en perspectiva; está en buena posición para hacerlo, puesto que ella los creó.

¿Qué es aquello que, en la experiencia que tenemos en este momento, está innegablemente presente y no tiene dualidades objetivas? Tan solo la conciencia, el hecho de ser. Y la dos cosas juntas constituyen quiénes somos.
Podríamos decir por lo tanto, a partir de nuestra propia experiencia, que en la realidad subyacente del mundo a la que la mente y los sentidos que superponen sus cualidades, es la conciencia presente, que es la realidad esencial de quiénes somos. 

En otras palabras, la experiencia no está inherentemente dividida en un sujeto que percibe y un objeto percibido conectado por medio del acto de percibir. En vez de esto, hay una realidad ininterrumpida e indivisible que parece reflejarse a sí misma en un sinfín de objetos y entidades diferentes. Esta realidad es, de hecho y siempre, un todo perfecto.

Amor

Carles

lunes, 16 de octubre de 2017

¿Que sentidos tiene lo que nos ocurre?

El sentido no existe, no es más que el producto del miedo.  Comprender, querer dar un significado a las cosas, a las situaciones, es una actitud infantil que procede del desasosiego que crea el esta con el no saber. Cuando tengo miedo, quiero comprender. Pero no podemos explicar ni justificar nada, porque nada está separado. Comprender algo es cortarlo del conjunto. Quiero comprender esto, pero esto no existe como tal.  Es como querer comprender la cola del gato ignorando el resto del gato, es imposible. 
Los presuntos comienzos y finales de una situación solo existen en la mente del que los proyecta. 
 Cuando lo tengamos claro, nos dar los cuenta de que no es posible ninguna comprensión.  A parir de ahí dejamos de intentar un concepto o una estructura conocida para abordar la vida. Te vuelves atento. La situación que parece agredirte es tu objeto de meditación; lo que te afecta, te sientes insultado, ofendido... este es nuestro campo de investigación. 
Así contactaremos que los conceptos, por bonitos que sean, son inútiles. Cuando sufres un terrible dolor de oído, cuando algún ser querido mure, cuando alguien que amos te deja o cualquiera que sea tu fantasía afectiva, las imágenes metafísicas no te resultará de ningún auxilio. Lo que te ayuda es estar en Presencia Biodinámica 
 Estar disponible a lo que es, escucha plena. 

Amor

Carles 

martes, 10 de octubre de 2017

La aceptación

Aceptar significa no referirnos a una situación, sino a la disponibilidad. A veces en esta acogida profunda, siento un rechazo de mi parte y también lo admito. 
Cuando digo “acepto“ es falso, es una estrategia. En realidad lo hago pensando para mí es mejor aceptar. 
La aceptación es una mirada, no acepto nada: escucho, veo, siento. Así pues, la aceptación incluye la aceptación y la no aceptación. Un día cesa la lucha de los opuestos.

Amor

Carles

viernes, 15 de septiembre de 2017

Curarse no es fàcil...

Curarse no es fàcil...


Estoy completamente convencido de que nuestro cuerpo es capaz de curarse de cualquier enfermedad, pero es necesario encontrar la actitud de escucha adecuada. 

Se puede calcular rápidamente la capacidad de una persona para curarse preguntándole: «¿Qué estás dispuesto a cambiar en tu vida para curarte?». Si la respuesta es: «¡Todo!», hay muchas posibilidades de curarse. Si la respuesta, por el contrario, es: «Depende de lo que tenga que cambiar», las posibilidades disminuyen. Y si la repuesta es: «Nada, ¿por qué?», no vamos nada bien.

Cuando estás enfermo te encuentras en una condición de inferioridad, necesitas que los demás te ayuden y eso significa que estás pidiendo tiempo. Ellos te lo dan, pero el tiempo es precioso y, por tanto, debes curarte rápidamente. Además, dado que te ayudan, la gente siempre cree que tiene derecho a opinar sobre la manera en la que te cuidas. Por tanto es mejor para todos si eliges el tratamiento más rápido y que dé las mayores garantías de curación. Seguramente, al principio hte sentías tranquilo y protegido por el hecho de que todas las personas cercanas afirmaban que tu salud es lo más importante, pero después te vas dando cuenta de que tu libertad para elegir está muy condicionada por quienes están a tu alrededor. Y así, tan pronto como la manera en que has decidido tratarte (o dejar que la enfermedad actúe) da los primeros signos de no funcionar como se esperaba, cuando te dicen que niegas lo evidente, cuando la fiebre dura demasiado tiempo o es demasiado alta, entonces no te queda otra opción que recurrir al «bombardeo salvatodo» de los antibióticos, la quimio, la radioterapia y todos están contentos, se sienten seguros porque todo recupera su orden e incluso tú mismo te alegras del final de la tensión y de la lucha por la elección terapéutica… Si a todo lo anterior agregamos la presión de los medios de comunicación, los consejos de quienes se preocupan por ti, las eventuales llamadas de atención del médico o del hospital con el «si no se presenta perderá el turno y no sabemos si podremos reubicarlo», llegamos a comprender que gran parte de la energía de la persona se pierde en esta lucha contra el miedo a la enfermedad y no digamos al cáncer, contra el miedo colectivo, contra las imposiciones del ambiente que nos rodea.

Curarse de una “enfermedad” exige una gran toma de conciencia. Generalmente, las personas que se curan pertenecen a dos categorías, o bien están en total paz y armonía con el mundo, como si ni tan siquiera creyeran estar enfermas, son personas con un alto grado de aceptación, una gran capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformadas por ellas, gracias a que han sido escuchadas, respetadas y validades cuando eran bebés y niños. 
El segundo tipo de personas encuentran grandes dificultades, ya que una curación es muy difícil para aquellas a las que denomino «No quiero». Son a las que oiremos en más de una ocasión decir: «No quiero trabajar sobre las emociones, no quiero profundizar en las relaciones personales, no quiero sentir dolor, no quiero cambiar nada en mi vida, no quiero probar terapias extrañas, no quiero cantar, no quiero gritar». Si bien afirman querer curarse, no están dispuestos a cambiar nada ni a renunciar a sus costumbres. Les gustaría encontrar una píldora mágica y piden a sus médicos que los curen sin haber entendido que solamente uno mismo puede curarse. En cambio, podrán encontrar ayuda, apoyo y un terapeuta que los ayude a sostenerse cuando comprendan que son ellos mismos los únicos artífices de su curación.

Si la persona «No quiero» se transforma en una persona «Quiero probar, experimentar, entender y arriesgar», entonces comprende que la enfermedad no es una desgracia que se le ha venido encima, sin sentido o por mala suerte, sino porque su vida y sus costumbres han creado un terreno fértil para que resultara vulnerable a una experiencia traumática, un choque que no habría podido prever y que será el origen de su enfermedad. Si esto nos sucede, hemos de estar dispuestos a realizar los cambios necesarios para eliminar tal vulnerabilidad. Cuando seamos capaces de reírnos de nuestro problema, entonces nos curaremos fácilmente, y nos expandiremos en la vida.

Amor
Carles 

lunes, 11 de septiembre de 2017

Pura experiencia

Pura experiencia.

Nuestra relación con las manifestaciones aparentes de cuerpo, mente y mundo es la misma que la relación existente entre una imagen y la pantalla, es decir, no hay relación. De hecho, ahí no hay dos cosas, una imagen y una pantalla vinculadas la una con la otra. Tan solo la pantalla todo el tiempo. Arboles, personas, edificios, coches, cielo, sol... son, todo ello, el nombre que damos a la pantalla cuando olvidamos que es solo una pantalla. Pero incluso cuando olvidamos, ahí solamente hay pantalla. Somos así en relación con todo lo que percibimos, el cuerpo, la mente y el mundo. Todo lo que conocemos es la experiencia de ello. Esto es, no conocemos el cuerpo, la mente o el mundo como tales; tan solo conocemos la experiencia que tenemos de ellos. ¿Y dónde tenemos la experiencia? ¿Hay alguna distancia entre la experiencia y quién somos? ¿Esta hecha la experiencia de algo distinto de quiénes somos?
¿Cuánta distancia hay entre quiénes somos y la experiencia de la luna? ¿Está a cientos de miles de kilómetros o bien es la experiencia que tenemos de la luna (que es todo lo que conocemos de la luna), cercana, íntima, una con quiénes somos?
En realida, es decir, en nuestra experiencia real, toda experiencia es una única sustancia. La separacion entre quien somos y la mente, el cuarpo y el mundo o los demás no es nunca experimentada. Siempre es pensada, imaginada. 
No importa qué nombre le pongamos a esta sustancia única, puesto que no hay nada con lo que contrastar. De todos modos, sea lo que sea la sustancia de la experiencia, esta hecha de quien somos, y por eso se, presencia, conciencia son nombres adecuados para ella.
Esta intimidad, falta de separación u otredad es tambien conocida como Amor, y es la condición natural de toda experiencia.


¿Estás presente?

Carles 

lunes, 28 de agosto de 2017

Todo es perfecto

Cuando miramos un objeto nos parece que vemos un objeto, pero, en realidad, todo lo que vemos de él es la luz reflejada de nuestra propia presencia consciente que lo ilumina y conoce. 
De hecho,  no conocemos los objetos, solo el acto de “conocer“.
Metafóricamente hablando, solo vemos la luz del sol en los árboles, las colinas y montañas. 
Es tan solo un pensamiento lo que hace que parezca que sea conocido como algo distinto a la luz de nuestro ser, de la misma manera que, a otro nivel, es solamente un pensamiento lo que hace que parezca que vemos un árbol, una colina o una montaña en lugar de ver la luz de sol. 
Esta experiencia de la conciencia conociéndose a sí misma no admite ninguna otra cosa. A la vez, está hecha de la pura intimidad de nuestro propio ser. Esta absoluta intimidad y falta de otredad es la experiencia del Amor. Todas las cosas aparentes, están hechas solo de amor.

Amor
Carles 


domingo, 13 de agosto de 2017

¿Cómo llevar el trabajo al día a día?

- Hablas de estar totalmente abierto y disponible a nuestros pensamientos sensaciones y percepciones. ¿Cómo podemos acoger todo lo que se presenta a nosotros en medio del ritmo frenético de la vida moderna? ¿Es posible? 


- Realmente no tienes elección, porque tú estás acogiendo a cada instante todo lo que que piensas, sientes y percibes. Por ejemplo, cuando aparece un pensamiento, ¿esta aparición es espontánea, no es así? 


- No veo adónde quieres llegar. 


- Tú no ejerces ninguna acción sobre ti mismo con el fin de hacer aparecer el pensamiento. Incluso si efectuases tal acción, esta misma acción sería otro pensamiento espontáneo. De hecho todas las cosas aparecen por sí mismas en la consciencia, la cual está siempre totalmente disponible. La consciencia nunca dice "quiero esto" y "no quiero aquello". No dice nada, ya que continuamente acoge todo lo que surge en su campo. Cuando dices "quiero esto" o "no quiero eso" no es la consciencia la que está hablando, es simplemente un pensamiento surgiendo en su seno. Después dices "yo no estaba abierto", y esto es la irrupción de un nuevo pensamiento. El trasfondo de toda esta agitación mental es la consciencia, siempre abierta y disponible, lo permite todo. Desde el momento que estás vivo, estás abierto. La apertura es tu naturaleza. Esta es la razón por la que es tan placentero encontrarla; uno se siente en casa, cómodo, natural. No tienes que hacer nada para encontrarte en esta apertura, excepto entender que ella es tu naturaleza real, que tú ya estás ahí. Tan pronto te estableces como Presencia Biodimámica (consciencia-testigo), la agitación de este mundo te deja de perturbar. Entiende el proceso en su conjunto y a través de esa comprensión escapa de él. Das un salto y entras en otra dimensión. Familiarízate con ella. Observa su impacto sobre la mente, el cuerpo y el mundo. Quizá en este momento mis palabras te puedan parecer meras ideas, pero llegará el día en que se  encarnarán en ti, volviéndose entendimiento vivo, experiencia. Entonces la cuestión de saber cómo meditar, cómo estar abierto o cómo ser feliz ya no surgirá porque tú ya serás meditación, apertura y felicidad.


Amor

Carles 


sábado, 29 de julio de 2017

La emoción

La emoción 


Aquello que es sentido es la puerta hacia lo esencial. Si tengo la madurez de sentir el miedo, la rabia, la frustración en su instantaneidad y no en la historia que me cuento. Este sentir lleva en sí los gérmenes de la reabsorción en la disponibilidad. Pero mientras vincules la emoción a una historia, no hay posibilidad de reabsorción.


Muchas personas tratan de liberarse de la emociones difíciles como la ira, el miedo, la pena o la rabia, y buscan emociones más placenteras como la felicidad, la alegría y la dicha.


Habitualmente la estrategia empleadas para alcanzar la felicidad supone reprimir las emociones negativas, o bien expresarlas con la esperanza de liberarnos de ellas. Por desgracia ninguna de estas dos actitudes funciona.


¿Que es una emoción?cuando dejo de etiquetarla negativa, positiva, incluso más allá, cuando no le damos cualquier etiqueta, cualquier nombre. Que es una emoción cuando es escuchada desde la Presencia Biodinámica cuando es experimentada de forma directa abiertos a ella. Sólo un movimiento, es sólo un movimiento que si es permitido siempre te llena al mismo lugar a la quietud del vacío que eres.


Escuchar una emoción no es ni negarla ni regodearse en ella, significa que no puede estar atada a una historia. No puede haber una línea argumental de que explique a quién le está sucediendo?, por qué esta sucediendo?, por qué no debería estar ocurriendo, quien es el responsable o culpable?.


Podría decir que cuando una emoción se aborda conceptualmente, nombrándola, se convierte en re actividad y separa. Cuando la emoción es escuchada sensorialmente, permanece en la vibración uniendo la pretendida causa.


Una emoción no respetada, no escuchada, crea una reacción emotiva.


Una emoción surge en mi, Si en un momento dado, tengo la madurez de poder escucharla, liberarla de su causa, no creer que la tristeza o alegría es a causa de esto o aquello, sino permitir la tristeza, el miedo, la rabia, la alegría sin calificarla, sin vincularla con nada de nada. Esto basta. En Presencia Biodinámica surge la alquimia y la resonancia de esta emoción me lleva a la resonancia primordial. Todas la emociones escuchadas plenamente te llevan a ese centro de quietud del vacío.


Por ejemplo, cuando hay enfado o tiendes a culpar a otro como causante del enfado. Entonces empliezas a desplegar una historia entorno al enfado. Pero también es posible no hacer nada con el enfado, no empujarlo fuera de la consciencia ni intentar librarse del enfado, sino escucharlo plenamente. En cuanto surge el enfado, es posible sentirse completa y totalmente enfadado, sin expresarlo ni reprimirlo.

Generalmente la escucha directa suele rebelar algo mas profundo que suele ser el miedo, porque la mayoría de la gente trata de deshacerse de él. Y es sabido, en la medida que intentó apartarlo, crece más y más, y es percibido más cerca. 

Mi sugerencia es puedes abrirte a escuchar lo que llamamos miedo, puedes experimentarlo sin la necesidad de decir que tienes miedo, sin ponerle ninguna historia. Simplemente puedes sentir, escuchar la sensación.


 Las situaciones que me molestan son un regalo que te haces para volver a encontrar la emoción profunda. No hay nada en el exterior. Tarde o temprano se comprende, no hay otro.


 Extracto del libro Presencia Biodinámica 

miércoles, 26 de julio de 2017

Experiencia Pura.

Permite que el espacio vacío de tu presencia se infiltre en la sensación, siente como premea los tejidos. Tómate tiempo para permitirle que empape esas zonas que ofrecen resistencia, que parece se aferran a su propia densidad. 

Siente que este espacio vacío de tu propio ser no está tan solo presente y consciente, es amor, intimidad pura, no hay separación. Ama todo lo que toca, es la única manera de conocer algo, amándolo. De hecho, el espacio vacío y amoroso de nuestro propio ser convierte en sí mismo todo lo que toca.

Permite que capa tras capa de resistencia y contracción sea empapada por presencia. 

El cuerpo es un almacén donde se guardan todas nuestras heridas, rechazos, fracasos, miedos y resentimiento, las historias no digeridas, mucho después de que las hayamos olvidado. Se depositan sobre él, capa sobre capa. De hecho, estos viejos sentimientos han colonizado el cuerpo hasta tal punto que el cuerpo es, para la mayoría de nosotros, una densa red de tensiones y contracciones. 

Volvamos a la sensación y démonos cuenta de que cada vez que regresamos a ella y la podemos observar desinteresadamente, se va despojando de otra capa de creencias superpuestas. 

Su densidad, contracción, solidez e historia se están disolviendo.  


Amor

Carles  



lunes, 24 de julio de 2017

Conversando de crianza.

P.-Y, como padres y madres, ¿hay alguna manera de educar a los hijos a no identificarse con la personalidad, la separación?


R.-Hasta cierta edad el niño mira constantemente a través de vosotros para realizarse el sí mismo en el mundo. Así que si sois libres, pues es vuestra libertad la que constituye la enseñanza. El modo en que se comportan los padres o personas cercanas es fundamental. Las cosas no sirven de nada decirlas, sino sólo ser coherentes en el vivir en tu modo de comportarte. La autoridad real nunca es autoritaria. Viene de la sabiduría impersonal, no de la personalidad.

El niño entiende que no hay repetición, no fijéis nunca una experiencia y dejarle estar siempre investigando, que cada acontecimiento se afronte de una manera nueva. Esto quiere decir que no tratéis a vuestro hijo como algo definido, un niño, sino que a cada momento os enfrentéis con su totalidad. Nunca le comparéis con otro. Si te identificas con tu personaje de padre o madre y a tu hijo como hijo, él se sentirá apresado aunque puede que no sepa por qué se siente de esta manera. Debe haber un encuentro entre madre o padre e hijo. Si nadie está por encima de nadie no hay padre, ni madre, ni hijo. Sólo hay amor.


P.-¿Cómo puedo educar a mi hijo de manera que no haya repetición?

R.-Donde hay imaginación no hay repetición. Hasta la edad de seis o siete años, debe ponerse énfasis en la parte derecha del cerebro. Esta es la parte del sentimiento, la sensación global y la intuición. El niño debe permanecer en la pintura, el juego, la danza, etc. La analítica izquierda del cerebro puede desarrollarse más tarde con esto como fondo.


P.-¿Cómo educar a un niño en el conocimiento de que la conducta codificada es tan sólo una transición?

R.-Debes estar libre tú mismo de la conducta codificada. Nunca impongas restricciones a una situación. Naturalmente, la situación puede imponer sus propias restricciones funcionales, pero estas restricciones no proceden de una idea, vienen de tu visión total, de una inteligencia plena.

Un niño aprende esto por primera vez de su núcleo familiar. Cuando los sentimientos, acciones y pensamientos de los padres son coherentes el niño espontáneamente imita su conducta correcta.


Amor

Carles 


viernes, 21 de julio de 2017

Darse cuenta.

La toma de conciencia marca el inicio de la madurez. En ese momento, cuando la situación me molesta, sé, siento que lo que me molesta es mi reacción a la situación. Es el primer acto de humildad. Me doy cuenta que la situación, no es la causante de mi molestia. Mi cuerpo, mi mente, son tan extraños para mí como los de mi vecino. Entonces, que me moleste mi vecino o mis pensamientos viene a ser exactamente lo mismo. ¿Qué es mejor mudarme o hacerle frente ? No tengo elección. A veces mis pensamientos son tan fuertes que tengo que mudarme o me hago budista. Las dos cosas son huir. 

Por supuesto, todos tenemos nuestro umbral de aguante. Pero, si soy consciente de que estoy huyendo, estoy tocando la madurez. 


Amor 

Carles 


domingo, 9 de julio de 2017

Madurez

No puedes sentir otra cosa que la que sientes en el instante. Tampoco puedes elegir lo que experimentas. Ello se produce según tu pasado, tu infancia, lo que tu historia de vida allá sido, o no digerida. Es desde tu experiencia pasada la que determinará tu manera de reaccionar anta la situaciones. Hay quien se desmaya al ver sangre, a otros les estimula: tú no decides.

  No hay razón para nada. Intentar analizar tu vida es infantil. Explicar tus vivencias es una forma de estupidez. No podemos constatar más que nuestra propia inmadurez. Aparta, pues, de todo de comprensión de tu vida. Olvida las explicaciones, sobretodo las interpretaciones de los terapeutas y los psicólogos. El comentaría que hace tu vecino sobre ti es justo, pero justo en el sentido en que este vecino no puede comprender de otro modo que como lo ha hecho. Lo que dicen siempre es legítimo para quien lo dice, pero no te concierne a ti.

Deja, pues, de lado todo judicio o interpretaciones de los demás.  Tambien, abandona tus comentarios sobre ti mismos, ya que no son más que opiniones del entorno de las que te has apropiado. 

Cuando ya no dices ni escuchas nada, ¿que queda? Te queda el sentir: una tensión en el cuello, en la garganta, en el estomago, en la zona lumbar...Toda emoción es sensación un sentir. Regresa a este plano, Escucha.

¿Que significa escuchar? Significa amar. Sin amor, la Escucha es imposible. No hay nada para ti, no intentes comprender nada, sólo siente plenamente. No podemos hacer nada más en la vida. Y es suficiente.

Permanece a nivel sensolirial, no hay nada que pensar.

Lo que sucede es un regalo que te haces. Nadie lo ha elegido para ti. Es tu maduración en camino.


El presente no es un concepto, sino un sentir.


Amor

Carles 



jueves, 29 de junio de 2017

¿Que puedo hacer con mi mente, salta todo el tiempo?

¿Que puedo hacer con mi mente,  salta todo el tiempo?


Es tu herramienta, tu regalo, lo necesitar. No es por azar. Tienes que Escuchar. Ves al mecanismo de querer cambiar, de pensar que si tu mente fuera más así, menos de este modo, iría mejor. No es verdad, la mente que tienes es justo la que necesitar para ti. Necesita que la escuches, sin castigarte. No es un enemigo, eres tu misma que gritas de impaciència.

En primer lugar comprendre que aquello por lo que gritas ya lo tienes. No está en el exterior. No puedes encontrarlo en ninguna parte, ni descubrirlo, ni alcanzarlo, ni comprarlo, no puedes hacer nana de nada. Descubrir nuestra total incapacidad: ésa es la puerta. Date cuenta cada instante de la total impotencia para cualquier saber, verás que se produce un apaciguamiento. 

La aguitación viene siempre de la pretención de saber algo, de pensar que las cosas podrían o deberían ser diferentes. Estate disponible a lo que está aquí, es el primer paso. No hay nadie apaciguado, sino apaciguamiento.

De forma pedagógica podriamos decir, juega con el cuerpo. Cuando sientes, no puedes pensar.

No estás agitada, sientes la agitación: esto es muy importante. Por ejemplo, esta mañana estabas agitada, luego poco agitada y ahora estas tranquila: un espacio en ti obserba estos diferentes estados. Tú eres esa constatación. Familiarízate con esta actitud de disponibilidad a la agitación, a la reducción de la agitacion, a la ascensión de la agitación, todo ello no hace más que aparecer...  y así todo lo que aparece en nosotros pensamiento, sensación, sentimientos y el mundo. Y todo lo que aparece en nosotros no es quien somos.


Per a Gis.



Amor

Carles 


martes, 27 de junio de 2017

La práctica

Permite que el espacio vacío de tu propia presencia inunde en la sensación, que penetre profundamente en el tejido del cuerpo. Tómate tiempo para permitirle que sienta incluso las zonas  que ofrecen alguna resistencia, que parecen aferrarse a su objetividad densa.

Siente que este espacio vacío de tu propio ser no está tan solo presente y consciente, es amor, intimidad pura. Ama todo lo que toca, es la única manera de conocer algo: amándolo. 

Permite que capa tras capa de resistencia y densidad sea empapada por ese amor.

El cuerpo es un almacén donde están guardados todos nuestros rechazos, fracasos, miedos, resentimientos y heridas, historias de vida no digeridas, después que el pensamiento las haya escondido. Se depositan en él, capa tras capa, llegando a colonizar el cuerpo hasta tal punto que el cuerpo es, para la mayoría de nosotros, una densa red de contracciones y tensiones.


Normalmente pensamos en nuestro cuerpo como en un gran contenedor de piel que aloja todas las sensaciones que lo constituyen. Sin embargo, si cerramos los ojos, el único conocimiento que tenemos de él es una sensación. Y no experimentamos que una sensación aparezca dentro de otra. Todas las sensaciones son corporales y, están flotando en un espacio vacío de nuestra presencia consciente, de la misma forma que un montón de marcas negras flotan en el blanco de esta hoja que estas leyendo. Y este espacio en el cual están flotando las sensaciones no es un espacio inerte, es un espacio consciente. Está lleno de consciencia y permeado por la luz del conocer, es decir, la luz de nuestro propio ser. 

Es este espacio consciente el que hace que la sensación pueda ser conocida, de la misma manera que es la luz del sol la que hace que un objeto sea visible. 

Todo lo que es conocido de la sensación es el conocimiento que tenemos de ella,es decir, el hecho mismo de conocerla, y este conocer pertenece a nuestro ser íntimo, no es un objeto.

En otras palabras, la presencia consciente es nuestro verdadero cuerpo. Date cuenta de que todas las sensaciones que consideramos nuestro cuerpo se hallan flotando en realidad en el espacio ilimitado y vacío que somos.

Cierra los ojos y acude, con la actitud de cuando eras niño, a la experiencia del cuerpo. Contempla sin más tu experiencia del cuerpo ahora y despójalo de superposiciones e interpretaciones, y la naturaleza de la experiencia se revelará a sí misma por sí misma.


¿Estás presente ahora?


Carles 



martes, 13 de junio de 2017

El invento del tiempo

La resistencia nos apega al pasado; en cambio, el sentimiento de carencia nos hace buscar algo distinto a la situación actua, y esto nos impulsa al futuro. Esta es la manera, la resistencia y la búsqueda son las dos formas esencialmente responsables de evitar lo que ocurre en el ahora. Con el fin de evitar lo que ocurre en el ahora, tenemos que imaginar algo distinto del ahora, y ese algo es el tiempo. Y es así como alimentamos el tiempo creyéndonos separados de ahora.


¿Estas Presente Ahora?


Carles



viernes, 9 de junio de 2017

¿Estas Presente Ahora?

  Todo lo que sabemos del cuerpo, los objetos y el mundo es, la experiencia de conocer- en el sentido de reconocer, atestiguar, darnos cuenta. 

  Lo maravilloso de esta simple forma de estar en Presencia Biodinàmica es que nunca se termina de indagar. Un nuevo oleaje de pensamientos sensaciones, percepciones aparecen en la experiencia de cada momento. Incluso los pensamientos y sentimientos son solo un flujo de sensaciones internas: voces, imágenes y energías emocionales que van y vienen.

 ¿Cómo sabes que las está sintiendo ahora mismo? ¿Cómo sabe lo que está pensando o sintiendo ahora mismo? 

¿Dónde se registran todos los movimientos, colores, sonidos, presiones, texturas, lenguajes, contrastes y espacios que ocurren ahora mismo mientras lee estas palabras? 

  Hay un maravilloso alivio al hacer estas preguntas y no tener que formular una respuesta en su mente, solo siente.  Las preguntas son una invitación a saborear los exquisitos sabores de la vida. La vida no necesita una conclusión para estar vivos.

¿ Estas Presente Ahora?


Carles 


martes, 23 de mayo de 2017

Conocerse uno mismo.

De todo lo cual pueda tomar consciencia no es lo que soy


  Los pensamientos, las sensaciones, las imágenes, y las percepciones están hechos de "mí", pero "yo" no está hecho de un pensamiento, de una sensación, de una imagen, o de una percepción.  


  Cuando decimos "yo tengo 35 años", estamos olvidando, pasando por alto o ignorando lo que   realmente somos y, en cambio, nos identificamos con un cuerpo, pensamos y sentimos que "yo"   soy idéntico a un cuerpo. Cuando decimos "yo estoy triste" estamos olvidando, ignorando o   pasando por alto lo que verdaderamente somos y, en cambio, creemos que somos un sentimiento limitado y temporal. 

  Cuanto identificamos ese "yo" con algo que no es él mismo, parece que nos estamos limitando a nosotros mismos, parece que perdemos la paz y el amor que es inherente al conocimiento de nuestro propio ser y, en cambio, parece que nos estamos convirtiendo en un ente separado y finito que comparte las limitaciones de la mente y el cuerpo. Y nos preguntamos por qué sufrimos y ese  "yo" temporal y finito que nos imaginamos ser, entonces lleva a cabo practicas espirituales pretendiendo desembarazarse de su sufrimiento.

  

Tarde o temprano nos damos cuenta que esas prácticas espirituales no funcionan, y en lo más íntimo de nuestros corazones todavía sentimos la soledad, la pena y el sentimiento de carencia. Nuestras prácticas espirituales no han ido al núcleo, al corazón del problema, aunque nos hayan   permitido gestionar el problema hasta un cierto punto. El corazón del problema es siempre el mismo: lo que consideramos como "yo", lo que  pretendemos ser, lo que nos imaginamos ser;  todo da vueltas en torno a eso. Nada verdadero puede ser conocido a través de la mente, el cuerpo y el mundo hasta que conozcamos la naturaleza del que los conoce, quién en realidad eres. Incluso la física contemporánea reconoce esto. Hasta que la naturaleza del observador no es comprendida no podemos conocer nada verdadero acerca de lo observado. 


  Tanto si tomamos el camino de la espiritualidad como el de la psicología, de la filosofía o de la ciencia, tarde o temprano acabaremos en el mismo lugar y con la misma pregunta: ¿cuál es la naturaleza del "yo" que conoce mi experiencia? ¿Cómo podemos descubrir quiénes somos? ¿Vamos simplemente a pensar acerca de quiénes somos? Si pensamos acerca de quiénes somos sólo encontraremos la naturaleza de nuestros pensamientos, no encontraremos nada acerca de la naturaleza de ese soy.  ¿Qué es lo que podemos hacer para encontrar la naturaleza de ese "yo" que conoce? Lo aprendido es. Si queremos saber acerca de música prestamos nuestra atención a la música, si queremos saber sobre matemáticas prestamos nuestra atención a las matemáticas, si queremos conocer una lengua extranjera prestamos nuestra atención a esa lengua y si queremos saber sobre ese "yo", prestamos nuestra atención a ese "yo".


  Pero este "yo" que conoce, está demasiado cerca de si mismo como para girarse y alumbrar su atención sobre si mismo. De la misma forma que el sol puede iluminar sobre los planetas, pero no puede girarse para iluminarse si mismo, está demasiado cercano a si mismo.

  

  En otras palabras, conocerse a si mismo no requiere un reenfoque de nuestra atención, no es que dejemos de poner nuestra atención sobre un objeto para focalizarnos en otro objeto. Conocerse a si mismo requiere más bien la caída de la atención sobre si misma, una relajación de la atención.


  De hecho la palabra atención proviene de dos palabras latinas: "ad" y "tendere". "Ad" significa hacia y "tendere" significa estirar. Entonces atención quiere decir: estirase hacia algo; podríamos decir, ¿estirar qué? Y, ¿hacia qué?.

 

  Conocerse uno mismo no es conocer algo nuevo, de hecho no es conocer algo; es permitir que la atención se relaje y vuelva a su fuente, adoptar la posición de puro conocer, pura presencia consciencia. 

  Todo lo que conocemos -aparte de conocer nuestro ser- requiere estirar la atención hacia un objeto, hacia algo que no es yo mismo y aunque todo aquello que es conocido no es yo mismo, el conocer con el cual es conocido el objeto, es yo mismo. Sea lo que sea que aparece en la película, no es la pantalla, y sin embargo la única sustancia presente en esa experiencia es la pantalla.


  En otras palabras decir: yo no soy nada, es cierto; y decir, desde otro punto de vista, yo lo soy todo, también es cierto. Lo que nunca es cierto es decir, yo soy algo en particular. 

  Toda nuestra búsqueda está basada en la creencia y el sentimiento de que soy algo separado.


  La forma de abandonar la búsqueda es descubrir: yo no soy nada; y, después, descubrir que esa nada es la sustancia de todo.


 Amor

Carles