Experiencia Pura.
¿Qué es lo que sabemos de nuestro propio yo a ciencia cierta?
Sabemos que los pensamientos, el cuerpo y mundo son en realidad la experiencia que tenemos de ellos. Por otra parte, la experiencia depende por completo de la presencia de nuestro yo, sea lo que sea dicho yo. Nadie puede experimentar sin que antes esté la presencia de quiénes somos ahí.
Toda experiencia es conocida por quiénes somos y por tanto el conocimiento que tenemos acerca de los pensamientos, el cuerpo y el mundo, está relacionada con el conocimiento que tenemos de nuestro yo; de hecho, depende de este conocimiento.
La forma como una persona se ve o se entiende a sí misma condiciona profundamente las maneras como ve y comprendre los objetos, el mundo y a los demás.
Pues entonces empecemos por conocer quiénes somos, puesto que todo parte de ello.
Puedo no saber qué soy, pero sí puedo saber que no soy. Nadie puede negar su propio yo, puesto que incluso para negarse a sí mismo uno tiene que estar presente.
Ser o tener presencia es una dualidad inherente a nuestro yo. ¿Qué más podemos afirmar a ciencia cierta sobre quiénes somos?
Amor
Carles
CIRCULO DE ESCUCHA Todo conocimiento es una limitación, que empieza dejar de ser limitante cuando tomo conciencia de ello.
jueves, 14 de junio de 2018
miércoles, 23 de mayo de 2018
¿Indagamos?
La Presencia Biodinámica como Experiencia Pura. ¿Indagamos?
Solo es posible la indagación a través de la experiencia pura, mucho más que mediante las definiciones.
Os invito a indagar en la experiencia pura que, sin estar mediatizada por ninguna información, sin embargo contribuye a la obtención de toda la que se deriva de ella.
Estamos ligados a nuestros procesos de pensamiento para contar con puntos de referencia, y desde ahí planteamos aquellas preguntas que nos garanticen mantenernos en el análisis, en el vínculo entre causa y efecto y la evaluación conceptual. Valoremos el poder de la mente, puesto que gracias a ella podemos elegir la experiencia pura libre del pensamiento. Tras este reconocimiento, podemos elegir conscientemente cuándo dirigir la atención al pensamiento y cuándo nuestra atención reposa en la Presencia abierta, sobre todo en las situaciones que nos tocan y en las que antes sentíamos que no teníamos elección.
Indagar en lo que está aconteciendo en el presente exige no tener un concepto previo a ello. Durante la mayor parte de nuestra vida se nos ha enseñado a acumular conceptos y a categorizar lo que percibimos, la invitación a indagar supone un reto. Estaremos listos para este reto al reconocer que el pensamiento conceptual es limitado. Estamos preparados cuando queremos más y nos damos cuenta de que no lo estamos encontrando agregando más a lo que ya conocemos.
El desafío de la indagación consiste en estar dispuesto a descubrir directamente lo que existe, sin contar con puntos de referencia. No es un reto pequeño porque requiere afrontar la muerde de los mundos interno y externo tal como lo hemos construido sin saber qué tomará su lugar. Ya vivimos esta experiencia de soltar el mundo que hemos construido cuando nos quedamos dormidos sin sueños, y necesitamos de esa experiencia para nuestro bienestar a todos los niveles. El reto consiste en soltar el mundo que hemos construido, permaneciendo conscientes.
¿Podemos contar nuestra historia con la voluntad de desnudar? ¿Podemos estar abiertos a descubrir cuál es la raíz de toda experiencia pura?
Atrevámonos a descubrir la desnudez sin adornos, lo que cambia y lo que sigue igual.
Permitámonos que la información sensorial sea la última palabra.
Amor
Carles
lunes, 21 de mayo de 2018
Experiencia Pura
Toma una piedra en tu mano
La piedra que sostienes en la palma de la mano es una certeza solo en el sentido más superficial. Crees qué es una piedra, que la conoces, pero ¿cuál es tu auténtica experiencia? ¿Es lo que percibes con los sentidos si dejas de pensar en ella? ¿O es una mezcla, una ondulación de funciones de onda que forman partículas subatómicas que intermitentemente existen y dejan de existir a la velocidad de la luz? Es, sin lugar a dudas, todas estas cosas y más. Y, a la vez, es menos..., es nada. La piedra es y a la vez está cambiando, está muriendo y renaciendo. ¿Quién de nosotros puede asegurar que sabe algo respecto a ella? Las posibilidades son infinitas en todos los sentidos, y por eso la certeza es una ilusión. Lo más que podemos aproximarnos a predecir con exactitud la vida de un átomo, una piedra o la evolución de nuestra vida es sólo una probabilidad.
Nisargadatta Maharajah, dice «El conocimiento es ignorancia».
Pues en cuanto creemos conocer algo lo encarcelamos en nuestra mente, poniendo fin con ello a su cualidad cambiante. Allí se convierte en un recuerdo aislado de su realidad viva y palpitante. Allí se queda petrificado. ¿Qué podemos hacer entonces? Podemos intentar estar abiertos tanto a la realidad aparente como a la probabilidad de que está en proceso de transformación. ¿Cómo lo hacemos? Empecemos por tomar conciencia de nuestra propia realidad, los cimientos sobre los que luego construiremos. ¿Quiénes somos? Nuestro cuerpo y nuestra mente están hechos de la misma sustancia básica que las piedras. Antes de que las piedras se conviertan en partículas subatómicas u ondas de probabilidad, están quietas.
El teórico de la mecánica cuántica David Bohm llama a esa quietud orden implicado. No hay máquina que pueda medirla, pero podemos experimentar la Presencia que somos y, cuando lo hacemos, la mente y el cuerpo se quedan quietos a su vez. Y esta quietud es de donde emergen, tanto del ser como del devenir. Desde la Presencia , percibimos el mundo antes de juzgarlo, de analizarlo o de que ninguna emoción distorsione la percepción. Lo mundano se preña entonces de potencial. La piedrecilla que sostenemos en la palma de la mano inhala luz y exhala amor. Lo que quiero decir es que podemos aprender a aceptar con naturalidad ambos mundos, el de la Biodinámica y el de la presencia. Podemos unificar el mundo de los opuestos, la percepción de la experiencia pura, es decir, de la presencia. Cultivar la percepción de la Presencia Biodinámica trae consigo una estabilidad que va mucho más allá del simple «sentirse bien». La Presencia Biodinámica estabiliza la manera de ver.
Amor
Carles
domingo, 8 de abril de 2018
La respuesta
Plantear una pregunta implica una respuesta que tú aún no tienes. Hacerse esas preguntas son fruto de la sensación de que te falta algo. Date cuenta.
La mente dice: - Para que desaparezca esta sensación de que me falta algo tengo que encontrar la respuesta.
¿Puedes darte cuenta cómo este mecanismo promueve el mantenimiento de esta sensación ? En realidad no te falta nada, eso no es más que un cuento, una creencia. ¡Esta sensación de que te falta algo es la respuesta a tu búsqueda! ¿Entiendes qué quiero decir? Mientras exista este proceso de plantearse preguntas y separar respuestas, permanecerá esa sensación de falta de plenitud. Sin embargo, fíjate, esa sensación surge ahora. Pues siéntela ahora. No es más que energía, una expresión de que estás vivo, y no se puede nombrar. Antes de ponerle la etiqueta de “me falta algo”, ¿cómo es esa sensación? No es más que un sentir que surge ahora, brota en la inmensidad de la presencia que tú eres, pero no eres tú quien lo hace. Fíjate cómo la mente irrumpe y lo clasifica como “falta de plenitud” y establece una división entre “tú” y “me falta algo”. Entonces busca cómo acabar con esa sensación.
Todo esto es un maravilloso juego de la mente que, al sentirse identificada, tiene que mantener esa sensación de no sentirse plena, la mente no quiere que eso termine, lo ve como su muerte.
La respuesta a toda pregunta es sentir la sensación que emerge en el cuerpo justo en el momento después de haber hecho la pregunta y esperar la respuesta. ¡Ahí esta la respuesta! ¿La sientes?
Amor
Carles
jueves, 22 de marzo de 2018
Presencia Biodinámica, una experiencia.
Presencia Biodinámica, una experiencia.
Cuando experimentamos, no hay lugar para el pensamiento. De hecho, en la experiencia pura no hay lugar para un yo interior separado y un mundo separado. Mira un momento fuera por la ventana. ¿Qué hay ahí, en este momento intemporal previo a que el pensamiento haga su aparición u nombre lo que ve como “paisaje”, “calle”, “edificio”, “árbol”, “cielo”? Tómate algún tiempo para responder esta pregunta desde la experiencia en vez de hacerlo desde el pensamiento.¿Qué hay ahí antes de que el pensamiento haya tenido tiempo de aparecer y ubicar nuestro yo en un cuerpo?
Esta fracción de un momento de tiempo no es
un momento de tiempo. Es el presente y único Ahora, desde el cual presenciamos el movimiento de la vida.
Amor
Carles
viernes, 9 de marzo de 2018
Círculo de Experiencia Pura
La condición natural de toda experiencia pura es la intimidad de la no-separación u otredad, que es conocida como Amor.
Pero lo que hacemos es añadir un concepto a nuestra experiencia, y por ello creemos que el concepto es la verdad, en vez de la experiencia pura.
Todo lo que hay que hacer es dejar de superponer conceptos a la experiencia pura. Entonces ésta brilla tal como es, en Presencia Biodinámica.
Amor
Carles
miércoles, 7 de marzo de 2018
Darse cuenta
¿quien se da cuenta? Aquí hay un misterio. Desde la mente pensante, la cual quiere hacer todo, incluso darse cuenta, esta atenta, observar. A todo lo llama estar atento y ser consciente de de todo. Y en verdad solamente es consciente de la película que está ella misma proyectando, nada mas tiene cabida, solo lo que ya esta registrado en ella. Detrás esta la Inteligencia que somos. El puro vacío que se escapa. Solo si nos habriendonos a ese vacío hay observación de lo falso, de lo cual al darnos cuenta puede haber discernimiento y lo falso se cae por su propia falsedad, sin ningún esfuerzo. No es un esfuerzo voluntario.
Para ser bueno, para ser mejor que otros necesito un esfuerzo, pero no para ver lo falso.
Solo al darme cuenta desde el vació aparece lo falso y cae por si mismo, entonces hay desapego. Solemos estar apegados a personas, a actitudes emocionales, a situaciones sociales, a conocimientos, y tantas cosas mas..., sin embargo, me cuesta mucho trabajo desapegarme, por que no he visto la falsedad de esa situación.
El esfuerzo de desapegarme es falso e inútil también. Pues lo que esta pasando no es nada, ni bueno, ni malo, ni hay culpabilidad en ello. Simplemente lo estoy mirando desde un lugar limitado de mi historia de vida y eso produce identificaciones, apegos, conflictos y sufrimiento. Quiero quitar los conflictos, el sufrimiento que ocasionan los apegos, pero sin salir del lugar de identificación con mi historia de vida. Eso no es posible, si no lo creemos, intentémoslo. De hacho la humanidad lo viene haciendo desde hace siglos.
La verdad es que no es así, no es la solución a nuestros problemas, es la visión de que no hay problemas y eso es otra cosa. Nos empeñamos en resolver el problema en el mismo ámbito, en el mismo lugar en donde surge y esa es la solución de los problemas que entendemos. Pero es cosa muy distinta, eso si , sumergirnos en el vacío que somos, allí donde no aparecen ningún problema, no existe el problema, por lo tanto no hay que solucionarlos.
Amor
Carles
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